lunes, 17 de septiembre de 2012

SÁBADO... SABADETE

Camisa blanca... y a echar un vistazo al Paseo del Prado!!. Para un cateto de provincias como yo resulta fácil perderse por Madrid. De hecho, en el coche llevo una brújula desde que hace años, al intentar regresar a la Tierra de los Vándalos después de una jornada en la Capital...aparecí en una autopista en dirección a La Coruña!!


El sábado 15 ésto no hubiera sido posible...no había pérdida, ni para llegar a Colón ni para encontrar los autobuses de vuelta. Bastaba con seguir a cualquiera de los más de 45 mil andaluces que invadimos Madrid desde el Sur. Ná, como diría la Delegación del Gobierno Fascista, cuatro gatos. Yo, por si acaso...seguí la línea roja que marcaba el señor de delante.


Qué quieren que les diga, a mi me pareció que había mucha gente. Será que no conté cabezas sino corazones...y éstos latían como legiones...parecían millones. Desde luego estaban más vivos que los de esos pobres diablos que se quedaron en el butacón de casa rezongando su miseria moral.


Me llamó la atención que el mejor eslogan de la Marcha lo proporcionara justamente el enemigo. Todo un clásico...ni Sun Zu lo habría expresado mejor. Visiten el Barclays Bank de Colón y lo podrán leer en el frontispicio de la puerta: "Acostúmbrese a sentirse único"...irrepetible, irreemplazable, imprescindible... no sacrificable!!


Que no se equivoquen los prebostes burgueses de los sindicatos mayoritarios...que la parafernalia multicolor de banderolas que repartieron...la usábamos para crear sombra bajo la que cobijarnos ante el sol de justicia del medio día.

 
Que no se hagan ilusiones los dirigentes colaboracionistas de los sindicatos mayoritarios, porque cuando en mitad de sus discursos agitábamos banderas y gritábamos...no era para aclamarlos...era para protestar por las injerencias sonoras del helicóptero de la policía que, a parte de contar nuestras cabezas, intentaba distraernos de nuestros propios pensamientos. "Hijos de puta", "cabrones", "vendidos"...ufff...casi que 'el Menda' y 'el Tocho'...ejem...podrían haberse sentido aludidos!!




Porque lo mejor de la Marcha no estuvo en los podios sino en el Paseo del Prado...aunque no en todo él. Se notaba que miles de ellos no habían levantado la voz en su vida...que éste era su bautizo de fuego. Qué diferencia entre los silenciosos sanitarios...y aquellos para los que la Lucha, por ser ésta una condición de Clase, es una necesidad...no una rabieta momentánea. Con éstos últimos compartí el Santa Bárbara Bendita, un ratico memorable.


 ¡¡Y la República!!...recordándole al Borbón y a su Prole de Vagos, Corruptos y Gorrones... el inexorable tic-tac de la Cuenta Atrás de su Historia.


Lamentablemente, la logística impuso que lo andaluces tuviéramos que regresar a Méndez Álvaro en busca de uno de los cientos de autobuses...que nos traerían de vuelta...a la Tierra donde se harán realidad, más pronto que tarde, los sueños del último grupo con el que me topé, la CNT...que al paso, recordaron a todos los que vestían una camiseta de CCOO o UGT, con una pizca de ironía pero buen rollo, que lucían los logotipos de los Jerarcas Sindicales que han pactado con el Capital la paulatina exterminación de la Clase Trabajadora a cambio de las migajas del "bienestar"...que ahora nos expropian para mantener y acrecentar sus privilegios...su Dictadura.



En el camino de vuelta, el Sr. Diego Escusol, dignísimo heredero de Krahe, amenizó el palizón de kilómetros que nos separaban del mar de olivos.. para desdicha del Último Rey de España.

domingo, 9 de septiembre de 2012

UNOS POCOS LOCOS

Así se refería la Asquerosa de Alba cuando calificaba a los luchadores del SAT. Desde luego que hay que ser algo especial para enfrentarse en solitario a todo el Sistema durante decenios... y sin el apoyo de todos esos cabrones que nos decimos de izquierdas.

Y mientras el traidor de Manuel Chaves -y su partido de Ratas- nombraba hija predilecta de Andalucía a la terrateniente, metía en el trullo a Diego Cañamero por el grave delito de exigir todo eso que 30 años después todos comprendemos.




Si después de escuchar las palabras de este hombre seguimos sentados impasibles en nuestro sillón, mereceremos que el deshonor y la humillación pisen eternamente nuestra sombra.